ECOLUCIONA


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V Taller de Tai Chi

Muchas gracias a todos los participantes y a todas las personas que lo han hecho posible. En esta ocasión han sido 40 personas las que han decido pasar el día con Ecoluciona y MovienDO, disfrutando del entorno que brinda nuestra finca del Pantano mientras hacían Tai Chi y degustaban la comida que les preparamos. Una vez más los comentarios acerca de nuestro proyecto y los ánimos recibidos para continuar con éste, nos dan aún más ganas de luchar por nuestros sueños.

Desde Ecoluciona queremos recomendar lo mismo a todo el mundo, luchad por vuestros sueños, ya que con esfuerzo, trabajo y alegría la cosecha está asegurada.

En un mes más o menos volveremos con el Tai Chi, estamos organizando nuestro primer Taller de Yoga y concertando fechas para organizar un concierto de cuencos de cristal. Este veranos queremos que todos estemos más sanos, tanto física como psiquicamente, por eso vamos a organizar más actividades siguiendo esta senda. Os mantendremos informados de todo, lo siguiente que organizamos es un curso que no os podéis perder de Permacultura Urbana. Os dejamos unas fotos del sábado para que os animéis a venir al siguiente. Un abrazo y hasta la próxima.


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Kéfir un probiótico natural.

Recientemente nuestro amigo David nos ha regalado un Kéfir, yo llevaba mucho tiempo intentado conseguirlo pero la verdad es que no pude. Me he puesto a buscar un poco de información y aqui os pongo lo que me ha parecido mas relevante.

El kéfir (yogur búlgaro, leche kefirada o yogur de pajaritos en Chile), es un producto lácteo fermentado probiótico, originado en la región del Cáucaso. También reciben este nombre los gránulos utilizados para su producción.
En el kéfir la leche fermenta mediante una reacción lacto-alcohólica, y por tanto anaeróbica; la lactosa de la leche se transforma en ácido láctico y se produce anhídrido carbónico y alcohol.
Los gránulos de kéfir tienen un aspecto similar al de la coliflor pero es más blando y gelatinoso; es una masa biótica simbiótica que combina bacterias probióticas, levaduras, lípidos y proteínas, envuelta en una matriz polisacárida, denominada kefiran. Los principales microorganismos en el kéfir son la bacteria Lactobacillus acidophilus y la levadura (hongo unicelular) Saccharomyces kefir, aunque varían según las regiones y métodos de cultivo. Existen dos tipos de kéfir: de leche y de agua.

El más extendido es el kéfir de leche, con cierto parecido al yogur, aunque la fabricación del yogur es mucho más sencilla y rentable. No obstante, poco a poco empiezan a aparecer empresas que se dedican a la comercialización de kéfir, tanto del de leche como del de agua.
En realidad, el kéfir de agua y el de leche son el mismo kéfir, con la misma microflora, pero adaptados a medios distintos.

 Origen
El kéfir de leche es uno de los productos lácteos más antiguos que se conocen, consumido durante miles de años, procedente del Cáucaso. Los musulmanes lo llamaban Los granos del Profeta Mahoma y era considerado un maná de Alá. Creían que perdía todas sus virtudes si lo utilizaban personas de otras religiones; algunas crónicas relatan que se castigaba con pena de muerte a quien revelase el secreto del kefir a otras tribus extranjeras.
Ya en la antigüedad los campesinos del norte de las montañas del Cáucaso preparaban una bebida llamada ayrag, más conocida como kumis, dejando la leche remansada en odres fabricados con piel de cabra los cuales nunca se lavaban. Según la estación, los colgaban cerca de la puerta de la casa, en el exterior o el interior. Se añadía leche fresca para reemplazar al ayrag que se iba consumiendo según se iba desarrollando la fermentación. En cierto momento observaron que la corteza esponjosa y blanquecina de la pared interior de la piel era capaz, si se le añadía leche, de dar una bebida distinta y mejorada del ayrag original, la cual se denominó Kéfir (Képhir, Képhyr, Kefir).
Se cree que la palabra kéfir proviene del turco kief que significa agradable sensación o sentirse bien, para referirse a la agradable sensación experimentada cuando se ingiere, y que conlleva además la connotación de bendición a quién se regala.
Marco Polo ya por entonces en sus relatos lo mencionaba, y en siglo XIX se empezó a utilizar como remedio contra la tuberculosis

Composición de la microflora
La bacterias que se han identificado son:
Lactococcus lactis subsp. lactis
Streptococcus thermophilus
Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus
Lactobacillus helveticus
Lactobacillus casei subsp. pseudoplantarum
Lactobacillus brevis
Las levaduras u hongos son:
Kluyveromyces marxianus var. lactis
Saccharomyces cerevisiae
Candida inconspicua
Candida maris

Kéfir no es lo mismo que yogur

El kéfir, igual que el yogur, es una leche fermentada. Sin embargo, no tiene nada que ver con este, ni en el sabor ni en los fermentos que transforman la leche. Este producto tiene un pronunciado sabor ácido derivado de la fermentación de la lactosa (el azúcar de la leche) por los gránulos de kéfir, una comunidad de microorganismos agrupados en una matriz de polisacáridos denominada kefirano. Estos microorganismos son levaduras y bacterias, que pueden experimentar alteraciones en su composición durante diferentes estaciones o en distintas condiciones, según la cultura. Como probiótico, el kéfir ha demostrado actividad antibacteriana y antifúngica, es decir, de refuerzo de la función del sistema inmune. Como consecuencia de sus atributos beneficiosos, se ha incrementado la investigación sobre el kéfir en los últimos años. El consumo de esta leche fermentada puede resultar más útil durante los meses de otoño e invierno, temporada en la que se es más propenso a catarros e infecciones respiratorias y de otra índole.

 

Mientras el yogur es semisólido y un poco pastoso, el kéfir es líquido. Ambos probióticos tienen diferente presencia, pero además, el sabor es distinto. Esto se debe a su diferente proceso de fermentación. En el kéfir, la mezcla de microorganismos fermenta la leche mediante una reacción lacto-alcohólica, es decir, la lactosa de la leche se transforma en ácido láctico y se produce anhídrido carbónico y alcohol, este último en una proporción inferior al 1%. En el yogur, la fermentación es solo láctica, de modo que la lactosa o azúcar de la leche se transforma en ácido láctico, que le da el toque ácido al yogur natural, aunque más suave que el ácido del kéfir.

Por el propio proceso de fermentación, la leche se descompone en sus nutrientes más elementales, por lo que el producto resultante es más digestivo y tolerable por parte de personas con intolerancia a la lactosa. Tanto el yogur como el kéfir aportan al organismo microbios que contribuyen a regenerar la flora intestinal y compiten de manera eficiente contra las bacterias patógenas que pueblan el intestino y que, en exceso, son las responsables de la mayor parte de las gastroenteritis.

Leche fermentada, a diario.

El kéfir es un probiótico, es decir, un alimento que contiene microorganismos vivos. Por esta razón, su consumo reporta beneficios para la salud más allá de los nutricionales. Como probiótico, el kéfir actúa en una o varias funciones principales de la microbiota intestinal cuando se ingiere: resistencia a la colonización de la flora intestinal por microorganismos patógenos, modulación del sistema de defensas y aporte nutricional.

En una revisión de la bibliografía científica realizada por investigadores del Departamento de Inmunología, Microbiología y Parasitología de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea y el CIC bioGUNE (Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias), destacaron las siguientes propiedades beneficiosas atribuibles al kéfir:

Propiedades antibacterianas y antifúngicas. Estudios epidemiológicos han demostrado la influencia positiva entre la ingesta de yogur u otras leches fermentadas y la longevidad. Diversos ensayos han comprobado la actividad antibacteriana del kéfir contra distintas cepas patógenas como Salmonella, Helicobacter, Shigella, E. coli, Enterobacter aerogenes y contra hongos como Candida albicans. Incluso en animales de experimentación se ha aplicado con éxito gel a base de kéfir, que mostró actividad cicatrizante, que se tradujo en una reducción más rápida del diámetro de la herida. Los autores sugerían que el biofilm del kéfir y sus compuestos polisacáridos resultan ser buenos agentes antimicrobianos, antiinflamatorios y cicatrizantes en variedad de infecciones.

Efectos inmunológicos. El kéfir se usa en ensayos con animales de experimentación y, en menor medida, en ensayos clínicos en humanos. Así se evalúa su capacidad de modular la respuesta inmune de la mucosa intestinal con resultados positivos. Además de tomar el kéfir como bebida, también se puede mezclar con distintos alimentos, a los cuales confiere su toque particular ácido, como batidos o macedonias de frutas o bien cremas y sopas con hortalizas, como la sopa de pepino y almendras con kéfir.

 

Otros beneficios que se le atribuyen:
Remedio natural para tratar cualquier tipo de alergia.
Fuerte antibiótico natural sin efectos secundarios adversos.
Tratamiento de patologías de la vesícula biliar; disolver piedras de vesícula, cálculos renales.
Limpiar el cuerpo de sales, metales pesados​​, productos de radionucleidos y bebidas alcohólicas.
Limpia el cuerpo de antibióticos químicos.
Limpieza del tracto gastrointestinal; mejora de la digestión; tratamiento de La gastritis, pancreatitis, úlceras; prevención y tratamiento del cáncer de colon.
Enfermedades tales como candidiasis, hipertensión, psoriasis, eccema, acné, artritis, enfermedades pulmonares, hepatitis, parodontosis, etc.
Mejora del metabolismo.
Múltiples beneficios en el sistema cardiovascular (ej. presión arterial, placas de ateroma).
Regulación de los niveles de glucosa y lípidos en sangre.
Propiedades antioxidantes y propiedades anti-envejecimiento.
disminución de los efectos nocivos de los medicamentos; detoxificador del organismo.
Tratamiento del Trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
Regulación del sistema nervioso, mejora de la atención, concentración.

Tratamiento de la depresión y trastornos del sueño.

Preparación
Se introducen en un recipiente de vidrio o cristal la leche y los nódulos de kéfir (3 cucharadas de kéfir por litro de leche), se cierra con tapa hermética o un paño de tela con un cordel, y se deja a temperatura ambiente durante 12-36 horas (normalmente 24 horas). Tras este tiempo, se cuela el líquido resultante con un filtro no metálico. Luego se enjuaga el frasco en agua no clorada, y se vuelve a repetir el proceso con más leche fresca. Cada 3 o 4 días se deben lavar los nódulos con agua sin cloro, aunque hay personas que no lo lavan nunca o muy pocas veces. Para un kéfir más líquido se añade más cantidad de leche, y para uno espeso más cantidad de nódulos. En la velocidad de la fermentación

influye la temperatura ambiente, la temperatura de la leche y la cantidad de nódulos. La leche no debe sobrepasar los 35º y la temperatura ambiental debe ser en torno a los 20º.5 Se recomienda utilizar leche fresca o pasteurizada en lugar de la UHT.
El líquido obtenido, denominado leche kefirada, es una bebida alcohólica de baja graduación (menos del 1%), carbonatada, de consistencia similar al yogur, aunque con una textura más suave y sabor ligeramente más ácido.6 Para endulzar su gusto se le suele añadir azúcar, canela o miel, aunque es mejor no usar miel ya que debido a sus propiedades antimicrobianas y antisépticas podría afectar negativamente al producto reduciendo la población microbiana. Después de la fermentación la leche kefirada se puede guardar en la nevera a 4ºC, manteniéndose con buena calidad hasta 14 días.
La mayor parte de las veces el producto comercializado como «kéfir» contiene mucha menos cantidad de alcohol y gas carbónico, debido a las dificultades en el proceso de envasamiento, y en realidad es más propiamente un yogur.

Obtención y conservación
Tradicionalmente el kéfir ha pasado de unas manos a otras de forma gratuita. Como éste crece a una velocidad considerable, nos veremos obligados a regalar una parte cada cierto tiempo, ya que si no la leche tomaría un sabor demasiado ácido o incluso llegar a cortarse (cuanto más nódulos de kéfir echemos a la leche, antes fermenta la leche kefirada).
Dado que el kéfir siempre tiene que estar en leche, cuando no se desea tomar leche kefirada durante algún tiempo existen varios métodos para conservar los granos:
Nevera: dentro del frigorífico lo ideal es conservarlo en leche fresca a 4°C. Así se mantiene hasta 14 días. Para mayor conservación hay que cambiar la leche cada pocas semanas para alimentar el cultivo. También se puede conservar metido en un recipiente con agua no clorada y con azúcar en el refrigerador durante 7-10 días, habiendo enjuagado los gránulos en agua previamente. Los nódulos así conservados necesitan ser reactivados en el próximo ciclo de fermentación, pues actúan más lentamente. Para ello conviene dejarlos en leche fresca 2 o 3 días.
Congelado: se limpia bien y se escurre, se introduce en una bolsa de plástico o táper y se congela. Así aguanta mucho tiempo. Para descongelarlo, se saca del congelador y se prepara kéfir de leche durante tres días, desechando este primer kéfir. En la limpieza no es aconsejable utilizar agua de grifo porque el cloro que contiene puede matar a los microorganismos del kéfir.
Deshidratado: se pone el kéfir sobre papel de cocina en un sitio aireado, y se remueve cada cierto tiempo hasta que no está pegajoso y tengan un aspecto cristalizado. El tiempo en deshidratarse depende de la ventilación, la temperatura y la humedad ambiental y es de 3-5 días para los granos más grandes. Una vez deshidratados se pueden conservar en lugar fresco, refrigerador, congelador o en seco. Duran unos 2-3 meses. Tras este procedimiento puede incluso meterse en un sobre y mandarse por correo. Para hidratarlo se introduce el kéfir en leche durante 2 semanas, renovando la leche cada 2 días. Después de este proceso puede prepararse kéfir de leche normalmente.

Valor nutricional
El valor nutricional del kéfir depende de la calidad de la leche de partida. En general aporte minerales, especialmente el calcio, magnesio y fósforo; rico en vitaminas del grupo B (B1, B5, B9 y B12, biotina) y vitamina K; aminoácidos esenciales, como el triptófano y proteínas de fácil digestión.18 Los niveles de lactosa disminuyen y se incrementa la concentración de enzima β-galactosidasa como consecuencia de la fermentación.

Fuentes:

Wikipedia

Revista Eroski Consumer

Botanical online

 

 

Importante: La información en cuanto a dosis y descripciones puede acarrear problemas y/o efectos secundarios si una persona se trata sin tener los conocimientos suficientes para interpretarla. Usted debe hablar siempre con un médico o farmacéutico antes de tomar hierbas o suplemento dietético, alimenticio o herbario. Estas fichas se hallan en proceso de realización. Por tanto, tome los textos como una simple orientación para su posterior contraste y verificación por profesionales de la medicina. El titular de esta página no asume ninguna responsabilidad en relación con el material incluido en la mismas por las razones anteriormente expresadas.

 


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Capsella bursa-pastori

Detalle de las flores

Hoy conoceremos otra de esas hierbas que la mayoría de la gente ha visto o a tenido la posibilidad de ver, y en la que nunca se ha fijado. Esta es la llamada bolsa de pastor ( Capsella bursa-pastori L., esta hierba que no supera el metro de altura contiene muchísimas propiedades medicinales y ha sido usada por nuestros antepasados en la medicina tradicional. Es una planta muy fácil de reconocer por sus frutos en forma de corazón, característica definitoria de la familia.  Es considerada una planta protocarnívora única, ya que sólo puede capturar a sus presas durante un período de su ciclo de vida. Las semillas de la planta, al humedecerse, secretan un líquido viscoso (mixospermia) que atrae activamente y mata a sus presas. También hay evidencia de actividad de la proteasa y absorción de nutrientes. No se sabe con certeza cuanto  se beneficia la planta con sus adaptaciones carnívoras.

Descripción

Herbácea anual o bianual, oriunda del este de Europa y Asia menor. Se ha distribuido y naturalizado por muchas regiones del planeta, desde el nivel del mar hasta los 1800 m. Tallos erectos o ascendentes de entre 5 y 70 cm de altura. hojas basales reunidas en densas rosetas, de contorno oblongo lanceolado,  de enteras o débilmente denticuladas a pinnatífidas o pinnatipartidas.  las caulinares  son sésiles, lanceoladas, progresivamente menos divididas; las más superiores casi lineares y enteras. Flores reunidas en racimos terminales, con cuatro pétalos blancos de 1,5 – 3 mm de detalle de los frutos en forma de corazón
largo. Sépalos de 1-2 mm, frecuentemente  pubescentes (con pelos), con margen  membranoso ancho.  Estambres de 1´1 – 2 mm  de largo´con anteras oblongas de 0,2 – 0,3  mm. Los frutos tienen una característica  forma triangular-bilobulada que parece un  corazón,  son silículas(vaina al menos tres  veces más larga que ancha) de 6-9 x 4-9 mm,  generalmente más largas que anchas y glabras  (sin pelos).

Floración

Florece principalmente de Diciembre a Mayo, aunque la podemos

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encontrar en flor casi todo el año.

Recolección

Casi todo el año. Las partes útiles para la medicina

a herbolaria son las sumidades florales pero también se usan las hojas.

Conservación.

Es mejor utilizar la planta fresca pero se puede conservar seca durante un año.

Principios activos

Colina, acetilcolina, saponinas, ácido fumárico, ácido búrsico, arginina, prolina, alcaloides como la bursina y flavonoides como la rutina.

Propiedades medicinales

La bolsa de pastor, ya era conocida y usada por Hipócrates y Teofrasto, tradicionalmente se ha usado por sus propiedades tónico-astringentes, hemostáticas e hipotensoras, diuréticas y vulnerarias.

Se utiliza para frenar hemorragias internas y externas, sangrados nasales, sangrado de encías, para las hemorroides, las varices,etc. Las mujeres embarazadas no deben tomarla ya que esta totalmente contraindicada por su efecto emenagogo ( aumenta la menstruación) y abortivo.

Fuentes:

http://www.botanical-online.com

Flora vascular de Andalucía occidental.

Flora ibérica.

El gran libro de las hierbas ( Mª Teresa Della Beffa ).

 

 

Importante: La información en cuanto a dosis y descripciones puede acarrear problemas y/o efectos secundarios si una persona se trata sin tener los conocimientos suficientes para interpretarla. Usted debe hablar siempre con un médico o farmacéutico antes de tomar hierbas o suplemento dietético, alimenticio o herbario. Estas fichas se hallan en proceso de realización. Por tanto, tome los textos como una simple orientación para su posterior contraste y verificación por profesionales de la medicina. El titular de esta página no asume ninguna responsabilidad en relación con el material incluido en la mismas por las razones anteriormente expresadas.