ECOLUCIONA

La grana una plaga muy valorada antaño.

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Chumberas totalmente podridas a consecuencia de la infección por Dactylopius opuntiae

 

Cuando llegamos a nuestra finca, nos dimos cuenta de que las chumberas estaban siendo atacadas por algún tipo de insecto que formaba como una pelusa blanca sobre las pencas. Tres meses después, prácticamente había arrasado con todas las chumberas que había en la finca, y no solo en la

Penca con la infección muy avanzada

Penca con la infección muy avanzada

nuestra sino en los alrededores. Yo recordaba que en Canarias nos habían enseñado como antiguamente  se extraía un tinte rojo carmín muy valorado y que por este motivo esta planta abundaba tanto en las islas, por lo que decidí buscar información acerca de este insecto y de si era rentable su cultivo, etc., para ver si de alguna forma podíamos sacar algo del desastre.

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Pigmento rojo que sueltan al triturarlas.

La cochinilla grana es un insecto que vive como parásito en los tallos de las chumberas alimentándose de su savia. De este insecto se extrae una sustancia que contiene ácido carmínico (E-120), que es usada como colorante natural en la industria textil, en comética, y en alimentación. La cochinilla grana entró en la Península Ibérica en el siglo XVI desde el continente americano. La fotografía está tomada en Álora y las poblaciones (manchas blanquecinas) que afectan a esta chumbera no son de la cochinilla grana que se utiliza comercialmente (Dactylopius coccus), sino de la cochinilla grana silvestre (Dactylopius opuntiae) que también es productora de carmín, pero de menor calidad. Para que sobrevivan las plantas afectadas hay que retirar la cochinilla (las cochinillas retiradas se pueden dejan secar y luego se trituran para obtener el tinte); en caso contrario, la planta acaba secándose.

 

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Pencas en el suelo descomponiendose

En Europa durante la edad media (del siglo V al XV de nuestra era) la importancia del rojo iba más allá de un gusto natural por esta tonalidad; se valoraba además porque era relativamente raro. Los tintoreros medievales, pertenecientes a gremios altamente especializados, tenían la capacidad de producir muchos colores ricos, pero el rojo se convirtió en un dolor de cabeza ya que resultaba sumamente difícil de producir, al menos en forma duradera. Los colorantes con base animal o vegetal eran altamente apreciados pero difíciles de obtener dando como resultado, que las vestimentas rojas tuvieran un precio elevado y por lo tanto, representaban un importante símbolo de estatus, teñir telas de rojo intenso en una tintorería medieval en Florencia hubiera costado diez veces más que teñirlas de azul cielo, para dar un ejemplo. (…)

Tras el descubrimiento de América, los ojos de los colonizadores se detenían constantemente en las mantas y huipiles de los antiguos mexicanos, llenos de color y vida, en donde los tonos fuertes eran usados de forma constante, resaltando obviamente el rojo vivo, portado en vestimentas, decorando edificios, convertido en parte de murales y resaltando en los códices. (…)

Los españoles averiguaron (…)que el pigmento procedía de un insecto: Dactylopius coccus Costa a quién se bautizo con los nombres de cochinilla y de grana, debido a la confusión que causaba el tener el producto entre las manos, no se podía distinguir con claridad, si se trataba de semillas o algún insecto especialmente minúsculo, ya que para poder trabajar con el tinte se tenía que matar y desecar al artrópodo, que además posee la cualidad de tener un tamaño ínfimo, difícil de apreciar a simple vista. (…) Grana cochinilla fue entonces el nombre que prevaleció, y aún en nuestros días es utilizado para nombrar al insecto que provoca la coloración roja. (…) 

La grana cochinilla tenía varias ventajas sobre los colorantes utilizados en la Europa de aquella época: debido a su composición química, producía un rojo tanto más oscuro como más duradero, resultaba más fácil de producir, incluso si esto tenía que ser en México. Para la década de los 1570 (cincuenta años después de la conquista americana), la industria textil europea se había transformado y había pasado a depender en gran parte del uso de la cochinilla, aportando al trono español grandes ganancias (…)

Los europeos habían valorado las tinturas rojas durante siglos, y por lo tanto apreciaron de sobremanera a la grana cochinilla desde el inicio; hoy todavía por ejemplo, utilizamos el termino granado (haciendo referencia la posibilidad económica para adquirir grana) para hacer referencia a algo selecto e ilustre. (…) Después del oro y la plata, la grana cochinilla se convirtió en el mayor productor de divisas para la corona española desde sus colonias entre 1550 y 1800.

Existen distintas especies dentro del género Dactylopius, pero todas se desarrollan sobre plantas cactáceas de origen americano. (…) la primera exportación de cochinilla a Europa se llevó a cabo en el año de 1523, respondiendo a una petición expresa que el Rey Carlos V hizo a Hernán Cortés, quién le contó de la existencia de un “tinte especial” en sus “Cartas de relación”. Esa fue también la entrada de la chumbera (Opuntia ficus-indica) en la Península Ibérica, para su cultivo agrícola, puesto que era la fuente de alimento para la cochinilla grana, aunque también sus frutos, los higos chumbos, tan apreciados en verano, eran comestibles. Posteriormente se empleó como planta ornamental y también para formar setos protectores en zonas baldías formando barreras infranqueables, llegando a convertirse en una especie invasora en algunas zonas del sur de España y las Islas Canarias.

Últimamente este pequeño insecto ha causado destrozos incalculables llegando a la erradicación de cultivos enteros de esta planta y de los ejemplares naturalizados que se encuentran dispersos por nuestra geografía y que son una pequeña fuente de ingresos que muchas personas encuentran al recoger sus frutos. Pues aquí vemos una forma de ponerle al mal tiempo buena cara y poder obtener un recurso de la plaga que asola  a nuestras chumberas. Os iremos contando nuestra experiencia y os agradeceríamos que compartierais información acerca de cómo extraer exactamente la tintura y como almacenarla.

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Chumbera a la que hemos limpiado para ver si podíamos controlar la infección. Funcionó, limpiando las pencas con una gasa y jabón del de toda la vida y procurando que la infección nunca se descontrole.

Fuente: La sangre de los dioses: Dactylopius coccus Costa Hemiptera Dactylopiidae (Fernando Villaseñor Ulloa)

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